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El verano es sinónimo de juego y agua para los más chicos; una actividad divertida que nos invita a disfrutar en familia. Para que esa diversión sea plena, la prevención es nuestra mejor herramienta. Según datos de la Sociedad Argentina de Pediatría, las lesiones por causas externas —especialmente los ahogamientos en menores de 5 años— son un desafío de salud importante. Por eso, entender que estos incidentes pueden ocurrir en segundos, ya sea en una pileta o incluso en una bañera doméstica, nos permite transformar el alerta en cuidado.
Te compartimos las claves para que los chicos disfruten al máximo del agua de forma segura.
👁️ La regla de oro: vigilancia 24/7
El rol del adulto es insustituible, porque garantiza:
- La supervisión constante: en todo momento, un adulto debe estar exclusivamente dedicado a supervisar a los chicos, ya sea que estén cerca o dentro del agua. Eso significa que debe evitar distracciones como el celular, leer o conversar.
- En proporción adecuada: Debe haber un adulto por cada bebé; cada dos niños pequeños (si tienen menos de 2 años de edad), o cada tres niños (hasta los 3 años de edad).
- Menores de 3 años especialmente protegidos: deben estar sujetados constantemente por un adulto (o quedar a su alcance inmediato) incluso si utilizan flotadores.
- La correcta elección de los salvavidas: recordá que los inflables –ej. los flotadores - no son un sustituto de la vigilancia y pueden dar una falsa sensación de seguridad. Elegí siempre chalecos salvavidas homologados para nadar, navegar o practicar deportes acuáticos.
⚠️ Recordá: el ahogamiento es rápido, silencioso y puede ocurrir incluso con poca cantidad de agua. Si desaparece un niño, buscalo primero en el agua. Y nunca dejes a un niño al cuidado de otro niño, por más que sea un momento.
🛟 Tres pasos clave para la prevención
1. Enseñanza y conocimiento
- Aprender a nadar: aunque no sustituye la supervisión adulta, es una forma importante de prevención. Los niños pueden comenzar a familiarizarse con el agua (o tomar clases, según su madurez y desarrollo) entre los 3 y los 5 años. Es ideal si comienzan a nadar a partir de los 4 o 5 años. Y si vos no sabés, ¡es una buena idea que aprendas!
- Respetar señales: es importante que identifiquen las indicaciones de los guardavidas y las señales de precaución y prohibición de baño.
- Saber pedir auxilio: deben aprender a pedir ayuda y a evitar los "juegos de manos" bruscos en el agua.
- Es conveniente que los adultos responsables sepan nadar, conocer las maniobras básicas de rescate y tener entrenamiento en reanimación cardiopulmonar (RCP).
2. Precauciones en cursos naturales
¿Vacaciones en el mar? ¿Fin de semana en la laguna? Los cursos naturales de agua son geniales para refrescarnos y que los más chicos se diviertan, pero debemos tomar precauciones especiales.
- Zonas seguras: usá solo las zonas habilitadas, con presencia de guardavidas y atendé a las señales de precaución y prohibición de baño.
- Temperatura: verificá la temperatura del agua. Si está a menos de 20°C, puede causar hipotermia o calambres. Si el niño tiembla o tiene escalofríos o calambres, debe salir de inmediato.
- Fondo desconocido: nunca hay que zambullirse de cabeza ni saltar, si no se conoce la profundidad o el fondo. Lo mejor es ingresar de pie y usando calzado liviano apto para el agua si hay rocas o corales.
- Corrientes: los chicos no deben internarse en sectores con corrientes o pozos, por más que éstos últimos parezcan tranquilos.
3. Cómo hacer tu pileta más segura
¿Tenés pileta en casa? Es importante que tomes todas las precauciones para que ese espacio sea un lugar seguro donde los más chicos puedan jugar sin riesgos.
- Cerco obligatorio: debe tener un cerco de seguridad que la rodee completamente y tenga al menos 1.30 metros de altura, con barrotes verticales separados no más de 10 cm y puerta con cierre automático y seguro.
- Bordes y entornos: utilizá material antideslizante. Las escaleras deben tener pasamanos. Las bocas de succión deben estar protegidas con rejillas.
- Riesgos: alejá mesas, sillas o reposeras del cerco (los niños pueden usarlas para trepar) y revisá que no queden juguetes o inflables en el agua o en el área de la pileta al final del día.
- Piletas inflables o desmontables: vacialas después de cada uso y guardalas fuera del alcance de los chicos.
⚠️ Recordá: Ante el menor indicio de dificultad, sacá al niño del agua inmediatamente.
🏊♀️ Disfrutemos de un verano seguro y feliz. Cuando hay niños, la prevención es una tarea constante. Supervisar, enseñar y asegurar el entorno, son las mejores herramientas para evitar accidentes. Y así, garantizamos que el juego en el agua sea siempre una fiesta para ellos.