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Quemaduras con estufas: cómo actuar y cuándo consultar

Escrito por Swiss Medical | Jun 1, 2026 1:30:29 PM

Con el frío, encender la estufa o el caloventor se vuelve casi un acto reflejo en nuestras casas. Todos buscamos ese calorcito hogareño para estar más cómodos, pero a veces un descuido rápido puede terminar en un accidente. Saber cómo prevenirlas y qué hacer ante una quemadura puede ayudar a aliviar el dolor, evitar complicaciones y actuar a tiempo cuando hace falta atención médica.

¿Por qué aumentan las quemaduras en invierno? 🥶

Las estufas eléctricas, los paneles, los radiadores y las clásicas estufas a gas alcanzan temperaturas muy elevadas. Muchas veces, al querer calentarnos rápido, nos acercamos demasiado, manipulamos ropa cerca o tocamos accidentalmente superficies calientes, olvidando el riesgo que representan.

Los niños pequeños, las personas mayores y los animales de compañía son quienes tienen mayor riesgo de sufrir este tipo de accidentes en el hogar.

Estar atentos es el primer gran paso para cuidarnos y proteger a los que viven con nosotros. Es vital recordar que la prevención siempre es la mejor medicina, especialmente cuando pasamos mucho tiempo en ambientes cerrados por las bajas temperaturas.

Claves para prevenir quemaduras en el hogar 🛡️

Para que tu casa sea un refugio seguro contra el frío, tené en cuenta estas recomendaciones básicas y compartilas con tu familia:

  • Mantené la distancia: asegurate de que haya al menos un metro de distancia entre la estufa y cualquier objeto que pueda prenderse fuego, como cortinas, sillones, colchones o ropa.

  • Supervisá a los más chicos y los animales de la casa: nunca dejes a los niños jugando cerca de una fuente de calor sin supervisión. Explicarles que la estufa "quema" es fundamental desde que empiezan a caminar.

  • Nada de ropa encima: secar medias o remeras sobre la estufa es un hábito altamente peligroso. No solo puede provocar un incendio, sino que, al intentar sacar la prenda caliente, podés quemarte las manos.

  • Apagá los artefactos antes de dormir o salir: acostumbrate a apagar los artefactos de calefacción antes de dormir o cuando salís de casa.

  • Revisar el estado de los equipos: controlar cables, enchufes y conexiones ayuda a prevenir accidentes eléctricos y problemas de funcionamiento.

Qué hacer ante una quemadura leve: primeros auxilios 🩹

Si a pesar de los cuidados ocurre un accidente, actuar rápido es clave para aliviar el dolor y evitar complicaciones. Los primeros minutos son importantes para limitar el daño en la piel.

¿Qué pasos seguir? ✅

  1. Enfriá la zona afectada: colocá la quemadura bajo el chorro de agua fría (no helada) de la canilla durante al menos 10 a 15 minutos. Esto ayuda a disminuir el dolor y reduce la profundidad de la lesión.

  2. Retirá accesorios: sacá anillos, pulseras o relojes de la zona afectada rápidamente, antes de que la piel empiece a inflamarse.

  3. Cubrí la lesión: usá una gasa estéril o un paño limpio y seco para proteger la zona. No aprietes, solo apoyalo suavemente.

Lo que NO tenés que hacer 🚫

  • No uses remedios caseros: olvidate de la pasta de dientes, la manteca, el aceite o el aloe vera directo de la planta. Estas sustancias pueden infectar la herida o retener el calor en la piel.

  • No coloques algodón sobre la quemadura.

  • No apliques hielo: el frío extremo del hielo directo sobre la lesión empeora el cuadro y puede provocar una "quemadura por frío".

  • No rompas las ampollas: si se forma una ampolla, es la barrera natural del cuerpo contra las infecciones. Dejala intacta para que la piel sane correctamente.

¿Cuándo es momento de ir a la guardia? 🏥

Aunque muchas quemaduras leves se pueden manejar en casa, tenés que buscar atención médica urgente cuando:

  • La quemadura es grande (más grande que la palma de tu mano).

  • Afecta zonas sensibles como la cara, las manos, los pies, los genitales o las articulaciones.

  • Aparecen ampollas grandes.

  • La piel se ve blanca o carbonizada.

  • Hay pérdida de sensibilidad

  • Aparecen signos de infección, como aumento del dolor, pus, fiebre o enrojecimiento progresivo.

  • La quemadura fue eléctrica o por inhalación de humo.

  • Se trata de un bebé, un adulto mayor o una persona que tiene enfermedades crónicas.

Mantener tu casa calentita no tiene por qué ser un riesgo; con un poco de atención extra y medidas simples, podés disfrutar del invierno con total tranquilidad.