Dosis por Swiss Medical

Mitos y verdades sobre el monóxido de carbono

Escrito por Swiss Medical | May 5, 2026 12:53:42 PM

Con la llegada de los primeros fríos, empezamos a prender las estufas, calefactores y otros equipos para climatizar los ambientes. Pero junto con ese calorcito hogareño tan lindo, vuelve un riesgo que no se ve ni se huele: el monóxido de carbono.

Seguro ya escuchaste hablar de la prevención, por eso queremos derribar esas creencias populares que pueden generar una sensación de falsa seguridad, poniéndote en riesgo a vos y a tu familia.

El monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro y no irritante, que se produce por la combustión incompleta de materiales como gas, leña, carbón o kerosene. Puede acumularse en ambientes cerrados y causar intoxicaciones graves. 

4 mitos sobre la calefacción que pueden ponerte en riesgo

Mito 1: "El monóxido de carbono tiene olor a gas"

Falso. Este es el error más común. El monóxido de carbono (CO) es un gas totalmente inodoro, invisible y no irrita los ojos ni la nariz. Por eso se lo llama el "enemigo silencioso". Si sentís olor a gas, es una fuga de gas natural (que sí está odorizado). El CO se genera por una mala combustión y no se detecta por los sentidos.

🪟Mito 2: "Si dejo una rendija abierta en la ventana, no pasa nada"

Falso. Aunque la ventilación es súper importante, una rendija pequeña puede no ser suficiente si el artefacto está funcionando muy mal y liberando altas concentraciones de monóxido. La regla de oro es que todos los equipos a gas (estufas, termotanques, calderas) sean revisados una vez al año por un gasista matriculado.

💨 Mito 3: "Puedo calentar la casa con las hornallas o el horno un ratito"

Falso. ¡Nunca lo hagas! Las hornallas y los hornos están diseñados para cocinar, no para calefaccionar. Consumen muchísimo oxígeno del ambiente y son una de las principales fuentes de intoxicación si se usan para calentar la cocina o el comedor.

😟 Mito 4: "Cualquier dolor de cabeza en invierno es un simple resfrío"

Falso. Los primeros síntomas de intoxicación son muy parecidos a los de una gripe: dolor de cabeza fuerte, mareos, náuseas y debilidad o somnolencia. Si notás que estos síntomas aparecen cuando estás en casa con la estufa prendida y mejoran al salir al aire libre: ¡alerta roja! Si querés repasar en detalle todos los síntomas y las formas de prevención, te invitamos a leer nuestra nota sobre el enemigo silencioso: el monóxido de carbono.

✅Checklist rápida para un hogar cálido y seguro

Para prevenir intoxicaciones, es fundamental incorporar algunos hábitos:

  • Verificá que la llama siempre sea azul: Si está naranja o amarilla, apagá la estufa y llamá a un especialista.

  • Ventilación cruzada: Asegurate de tener circulación de aire constante en los ambientes que estás calefaccionando. No obstruyas las rejillas de ventilación.

  • Revisá los artefactos a gas: una vez al año, con un gasista matriculado. Considerá la instalación de detectores de monóxido de carbono.

  • Cero braseros adentro: Si usás braseros o estufas a leña, nunca los dejes encendidos en los dormitorios o al dormir.

⚠️Si sospechás intoxicación por monóxido de carbono

  • Ventilá el ambiente de inmediato.

  • Salí al aire libre.

  • Apagá los artefactos si es posible hacerlo de forma segura.

  • Consultá de urgencia o acudí a una guardia médica.

Disfrutar del calorcito en casa es un placer, siempre que se haga de forma segura y responsable. No confiar en mitos, mantener los equipos en buen estado y ventilar los ambientes son medidas clave para evitar intoxicaciones.